Sucede muchas veces que alguien que viaja a tierras europeas se sorprende al ver la indiferencia del transeúnte ante la presencia de monumentos, que motivaron su viaje y son su objeto de admiración. La cotidianeidad, parienta de la costumbre, internaliza de tal manera el paisaje usual en nosotros, que nada deja librado a la observación y a la imaginación.
Cuentan que Belloni no quería que su monumento a la Carreta estuviera ubicado a la vista de todos, y que para verlo hubiera que visitarlo expresamente. Nosotros no tenemos la posibilidad de escapar a lo usual, pues la Rotonda está integrada a la vida cotidiana de la Institución y es lugar de paso y encuentro.

Pocas cosas son las que destacamos, más como curiosidad arquitectónica que como edificio masónico; solamente comentamos que las treinta y tres ventanas tendrán algún día la representación simbólica de los grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y, lo que es peor, mostramos la particular acústica como fenómeno físico, olvidando o desconociendo el profundo significado simbólico que se expresa en cierto ritual de Emulación, que indica que es el centro adonde van los maestros en busca de los que han perdido.
Enfatizo que es tratando de combatir en mí esa tesitura, que comencé hace un tiempo a tratar de desentrañar algunas claves simbólicas que allí están.
No existe documentación de la época a mano, que pueda consultarse, lo que resulta una seria limitación de información que impide conocer el pensamiento original, a la vez que me permite una gran libertad para el análisis.
El archivo de la Gran Logia que guarda los legajos de los Hermanos pasados al Oriente Eterno o en sueños, tiene completo el que corresponde al Hermano Julio Vilamajó. Ese legajo no contiene referencias o informes que vinculen al autor con su obra.
Debemos entonces aceptar como fuente primera, la placa colocada en la Rotonda, que así lo indica, producto de documentación que existió y que no he sido capaz de encontrar, producto también del conocimiento que tuvieron Hermanos contemporáneos a la obra y por la convicción íntima de que una concepción simple y genial como la que es el motivo de este trabajo, solamente puede ser hija de un iniciado maestro en Arquitectura.
Las referencias que he de hacer sobre el Hermano Vilamajó estarán repartidas en tres partes, a saber: Su vida, Su obra y Maestro Masón.

  • El Hermano Julio Vilamajó - Su vida

Julio Vilamajó Echaniz nació en Montevideo el 1° de julio de 1894. Era hijo de Ramón Vilamajó, oriundo de Perpignan (Francia) y de Eustaquia Echaniz, oriunda de San Sebastián (España). Tuvo dos hermanos que fueron Ramón y Estrella.
Aprende las primeras letras en la escuela de Agraciada y Asencio, pasando, luego de completar el ciclo primario, a realizar el ciclo secundario en la Universidad. Al completar el segundo ciclo, pasa a la Facultad de Matemáticas que, en aquel tiempo agrupaba las carreras de Arquitecto, Ingeniero y Agrimensor.
Alumno de brillantes condiciones y calificación, recibe su título de arquitecto el 24 de diciembre de 1915, cuando le faltaban meses para alcanzar la edad de veinte años.
Este año de 1915 es trascendente pues, por iniciativa del Ministro de Instrucción Pública de la época Dr. Baltazar Brum, se envía al Parlamento un proyecto de ley por el que se separa el Consejo de la Facultad de Matemáticas en dos: uno para Ingeniería y Agrimensura y otro para Arquitectura. El miembro informante de la Cámara Dr. José F. Arias, quien era miembro activo de la Logia Razón donde es siempre recordado, recomienda separar las Facultades y no solo los Consejos, por lo que por ley de noviembre de ese año, se creó la Facultad de Arquitectura.
Debe destacarse que la enseñanza de la arquitectura en nuestro país era del tipo académico basada en la impartida en L'Ecole des Beaux Arts de Paris, para lo que nuestro gobierno había encargado a nuestro Embajador en Francia que contratara a un egresado de tan renombrada escuela, para que enseñara y orientara en nuestro país. La elección recayó en Joseph Carré, de imborrable memoria entre nosotros, que influyó en forma profunda en nuestro Hermano.
Comienza enseguida su actividad profesional, que une, a partir de 1917, con actividad docente, ya que ejerce como profesor adjunto de Proyectos de Arquitectura. Dispuesto a concursar por el "Gran Premio", lo hizo en 1920 con un proyecto referido a un presunto "Palacio de la Naciones", con el que obtiene en ese mismo año, el "Primer Premio" que lo hace acreedor a un viaje de estudios a Europa. Retarda su partida casi un año y cuando lo comenzó lo hizo por Francia, en plena reconstrucción luego de terminada la Primera Guerra Mundial, donde se interesa por las soluciones de producción masiva de viviendas que, inclusive, lo llevó a colaborar con una firma francesa.
Atraído por las posibilidades que le brinda París, disfruta de las diversas actividades y manifestaciones culturales que tiene a su alcance. En esta estadía europea de casi cuatro años, su próximo destino fue España, a la que penetra por Perpignan, el lar paterno, para seguir por Cataluña y luego Andalucía, de lo que quedan hermosas acuarelas, sanguinas y expresivos croquis al lápiz-carbón.
Estando en Andalucía, aprovecha para conocer Marruecos, Argelia y Túnez. Luego visitó Italia, de la que admira especialmente los jardines y, desde allí viaja a Grecia. Regresa en noviembre de 1924 pues su familia le ha enviado el pasaje de regreso, en lugar de las partidas para hacerlo, que él siempre gastaba en conocer cosas nuevas. Ellos temían que, de prolongarse su viaje que no era ya su beca, terminada hacía tiempo, él se quedara permanentemente en Europa. Fue afortunado pues aquí lo seguía esperando pacientemente su novia de los tiempos de estudiante, Mercedes Pulido, con quién se casó en mayo de 1930.
Al regreso de su viaje retoma la actividad profesional en forma individual. Las obras de este periodo se caracterizan por un marcado acento hispánico, del que va evolucionando hacia lo que se denomina la arquitectura moderna o renovadora, de la que continua para alcanzar el periodo que un connotado  Arquitecto denominó autenticista y que define de la siguiente manera: "... pues en él, Vilamajó, en pleno apogeo de sus facultades llega a conformar un lenguaje propio: las obras que lo ejemplifican demuestran una personalidad innegable y de gran calidad."
El prestigio que había alcanzado a ésta altura de su vida hace que sea elegido para integrar el Cuerpo Asesor para la realización del edificio de las Naciones Unidas en Nueva York. Este cuerpo fue conformado por diez arquitectos de los más afamados en el mundo, correspondiéndoles a América Latina la elección de dos: el brasileño Osear Niemeyer y él.
Artista de múltiples facetas, se distinguió no solo en Arquitectura, sino también en diversas técnicas de Arte, como ser óleo, acuarela, pastel, lápiz-carbón, dibujo a pluma, aguafuerte, litografía, punta seca, fotografía, cine, dibujos animados, tallas en cristal, etc.
Muerto el 12 de abril de 1948, las palabras que siguen a continuación y que son de su autoría, pueden servir de testamento artístico: "No hay que olvidarse que el corazón existe y que el es el único que puede otorgar grandeza a los propósitos. Todos aquellos que se dejan arrastrar por concepciones cerebrales, solo harán pequeñas cosas que al poco tiempo no se reconocerán".

  • El Hermano Julio Vilamajó - Su obra

Hemos de utilizar como guía la clasificación que un connotado Arquitecto hace de la obra del Hermano Vilamajó, que identifica un primer periodo que va desde su graduación hasta su ida a Europa en calidad de becario y en la que no se destaca un estilo definido que pueda caracterizarlo. De este periodo se destacan la decoración de la sala de actos del Ateneo de Montevideo y la remodelación del edificio del liceo  José E. Rodó, así como varias viviendas.
El segundo periodo se identifica con su regreso de Europa en 1924 y el año 1928. A diferencia del primer período, trabaja solo y desde el punto de vista estilístico, se caracteriza por una clara influencia casi exclusiva del arte peninsular. Se destaca de este periodo, el "Palacio Santa Lucía" en la calle Santiago de Chile.
El tercer período es un momento de transición en el que paulatinamente comienza a desprenderse de los resabios historicistas para ir hacia lo renovador. Los ejemplos más notorios de este periodo son su propia vivienda y la sucursal Gral. Flores del banco de la República. De su casa se puede decir que su decoración exterior es de clara inspiración salamantina (la casa de las conchas) donde se modera la austeridad del muro con conchas de Santiago. Lo mismo ocurre con la sucursal bancaria de la que el Arquitecto Mariano Arana dice: "Lo que difícilmente pueda cuestionarse en este caso, son los valores estéticos, la calidad de la ejecución y la contundencia urbana que esta creación posee...".
Por último, se reconoce un cuarto periodo en el cual Vilamajó se volcó a la corriente renovadora, de la que resultaron obras de gran calidad y personalidad. Basta recordar entre otras al Monumento a la Confraternidad Argentino-Uruguaya de Buenos Aires, a la Facultad de Ingeniería, al Mesón de las Cañas, al ventorrillo de la Buena Vista y al hotel El Mirador de Colonia.
Es conveniente transcribir aquí conceptos contenidos en un artículo de los arquitectos Boero y Perossio, pues hace referencia a la armonización de la obra de Vilamajó con el entorno, cualidad evidente en la Rotonda y el Palacio Masónico: "... la gran virtud de estos edificios es la de encontrar en el diseño la capacidad de articularse con la morfología existente, reafirmando la transformación edilicia de la ciudad, esta es entendida como un estímulo al proyecto, que requiere para su correcta solución ser abordado desde una visión no restrictiva..."
Lo expresó magistralmente nuestro Hermano en esta forma: "No se puede proceder con el criterio del historiador-arqueólogo que es tan solo un recopilador de datos... no se trata pues de imitar la idea, sino de buscar la idea..."

Debo destacar que en las listas de obras realizadas por el Hermano Vilamajó, ya sea en forma individual como en forma compartida, no se encuentra referencia a la obra que nos ocupa.
Sin embargo, su vinculación con la Orden, por lo menos en el plano profesional es bastante anterior a su Iniciación, como puede comprobarse en el archivo edilicio que custodia el Vice Gran Maestro, ya que en el se encuentra un plano de la . reforma sanitaria y eléctrica del Palacio Masónico, que data de 1940. Pertenece a la empresa SUNEY ,y que está firmado por los arquitectos Vilamajó y Ricón, este último fue Presidente de la Sociedad Uruguaya de Enseñanza José pedro Várela.
La Arquitecta Perdomo expresó sobre la obra de Vilamajó: "Quizá una de las claves de la vigencia expresiva de la poética de Vilamajó en las obras analizadas, esté el difícil equilibrio entre las características de un nuevo tiempo y aquellas que tienden lazos con el pasado. Aunque también, especialmente significativas para interpretar su obra, parecen llegar a través de los tiempos aquellas palabras suyas: 'Por suerte la naturaleza mantiene dentro nuestro algo de la intuición primitiva. Porque, que sería del mundo donde todo fuera explicado o tuviera necesidad de una explicación. Detestable, detestable. La magia existe, tiene que existir, para perfumar la vida y por más que la ciencia chance por matar a su madre la Magia: no podrá. Siempre habrá magos o genios que se encargarán que esto no suceda'. Envueltos en el perfume mágico que en sus obras, su genio nos legó, quedan sin duda, abiertos hacia el futuro caminos aún no explorados de expresión en ese arte que el mismo definió como la cara pétrea de la humanidad."

  • El Hermano Julio Vilamajó, Maestro Masón

En ocasión de cumplirse el centenario del nacimiento de este recordado Hermano en 1994, se publicó un interesante estudio con el título "Vida y Obra de Julio Vilamajó", escrito por el arquitecto César Loustau, que contiene un inestimable caudal de información, comentarios y apreciaciones que usaremos en éste trabajo.
Dice Loustau que: "... En su época, pocas personas sabían a que corriente política, filosófica o religiosa pertenecía. Era batllista; no obstante, colaboró profesionalmente con el Rincón del Bonete (hoy represa Dr. Gabriel Terra). Era masón, cosa que, naturalmente, era desconocida hasta por sus más próximos amigos y, en realidad, cobró estado público en ocasión de su muerte. ...Filosóficamente pertenecía a la corriente liberal y, en general, podemos decir que su espíritu era abierto a todas las tendencias."

Luego que regresara sin mácula la Circular de profanos N° 232, la Gran Maestría autoriza el 8 de septiembre de 1944 su iniciación en la Logia Filadelfia. El documento que se encuentra en el legajo correspondiente existente en el archivo de la Gran Logia, está firmado por el Gran Maestro Armando R. Lerma y por el Gran Secretario del Interior de la epoca.
Ese mismo 8 de septiembre es iniciado el Hermano Vilamajó, siendo el Venerable Maestro de la Logia Filadelfia el Hermano Eduardo Bastos, hijo del inolvidable Julio Bastos y el primero de los firmantes del Manifiesto dirigido al Pueblo Masónico de agosto de 1930, que reseña la constitución de la Gran Logia Simbólica del Uruguay, consecuencia de la fractura institucional de ese año, producto del rechazo y sanción por parte de la Gran Maestría del proyecto presentado por nuestra Logia Razón para la realización de un Congreso Masónico Nacional, como adhesión de nuestra Obediencia al Centenario de la Independencia de nuestra República.
El Hermano Julio Vilamajó le había solicitado en junio de 1944 a los Hermanos Velarde Pérez Fontana y Américo Perea que lo presentaran en la Masonería y había declarado por escrito que: "Declaro que no soy partidario ni mero simpatizante de los regímenes totalitarios conocidos bajo denominación de: NAZISMO, FASCISMO, FALANGISMO y COMUNISMO... a los cuales, en mi calidad de DEMÓCRATA, repudio ampliamente”.
El 21 de diciembre de 1944 es colado al 2o grado y el 27 de junio de 1945 es exaltado al 3er grado. Con fecha 14 de abril de 1948  la Logia. Filadelfia, por medio de plancha firmada por su Secretario, comunica con pesar al Gran Secretario del Interior Respetable Hermano Saúl Cestau, el pasaje al Oriente Eterno del Hermano Vilamajó, el 12 de abril.
Se dice en el Anecdotario de la obra que ya he citado que don José Trinchín, gran amigo de don Julio le relató lo siguiente: “..en el acto del sepelio - en el momento en que descendían el ataúd por la escalera y arribaban a la puerta de entrada - el cielo se despejó de pronto, destacándose nítidamente no uno, sino tres arco iris, de una belleza inigualada; parecía que querían señalar muy especialmente el día de su pasaje a la inmortalidad.”
Sin dudar de la veracidad de la fuente ni hacer un juicio de valor sobre el hecho descrito, que puede atribuirse a la sensibilidad del que lo observó, no cabe duda que puede interpretarse como otra de las alegorías que guían nuestro trabajo iniciático en la construcción del Templo a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.  
Era un pensador sutil nuestro Hermano, que dejó trazas de Arte Real en sus escritos, como el que sigue y que se encuentra en una carta que envió a su discípulo y amigo Arquitecto Guillermo Jones Odriozola, a fines de 1946. Dice: "Trabajar... En qué?  Bien podríamos trabajar en lo nuestro: Arquitectura, trabajar para que esa vieja palabra adquiera su sentido. Hoy la sustituyen por planificación.

Pero esta palabra, por su vaguedad, no puede producir cosas incrustadas en el tiempo espiritual. En éste escribir a la vuela pluma hago un alto, y se me ocurre que planificación es un alto en el camino de la Arquitectura. Planificación solo se refiere a necesidades materiales del hombre para crear mitos, que luego se traduzcan en temas arquitectónicos del orden monumental. Necesitamos magos. Necesitamos un renacimiento de la magia, para vivir en un mundo ajustado donde reine el optimismo y la seguridad de vivir (un mundo donde los dioses nos sean propicios), o sea, vivir bajo un viejo lema que en los últimos tiempos modernos se ha traducido en Libertad, Igualdad y Fraternidad. Cuando los magos hayan creado el ambiente propicio, la planificación será Arquitectura...".

  • Algunas precisiones iniciales

Hay ciertas áreas del Palacio Masónico que tienen su nombre en el lenguaje usual o familiar de los que visitamos con frecuencia la "Casa Grande". Es, entonces, que nos resulta comprensible lo de trabajar abajo, Pasos Perdidos o la Rotonda. Existe en esas expresiones algo que incluye la función o la ceremoniosidad que aquella determina.
Sin embargo, la Rotonda, por la obligatoriedad de paso que implica su ubicación se ha convertido en algo tan común a nosotros, que la consideramos como simple lugar de paso.
Comencemos por el nombre, la Rotonda. La duda de la pertinencia me llevó a la búsqueda en un diccionario; he encontrado que la definición hace al nombre correcto, pues rotonda es una sala o cuarto circular de paredes altas, especialmente si está cubierto por un domo, dentro de un edificio.
No es parte original del edificio primero, ya que se realizó en la segunda mitad de la década de 1940, sin poder precisar la fecha con más exactitud, dado que ha sido imposible encontrar planos, memoria descriptiva, actas u otra documentación que permitiese un estudio y no una especulación. Salvo algún elemento simbólico muy obvio, como las treinta y tres ventanas, pretendo desentrañar o mejor interpretar a mi criterio, las claves contenidas.
La consulta a Hermanos iniciados en la década citada, me permite decir que en 1943 todavía existía el viejo patio cuadrado y con columnas, que figura en el plano de 1940 y que en 1948 el edificio ya tenía la Rotonda. Se me ha referido en forma autentica  que el Soberano Gran Comendador de la época, José Mautone Falco, tuvo importante papel, seguramente referido a la simbología, en la construcción de la misma.

Ninguna de las catalogaciones de las obras del Hermano Vilamajó que hemos consultado, hace referencia a esta obra, siendo notorias del período considerado el Mesón de las Cañas y el Ventorrillo de la Buena Vista. Podemos decir que es obra interna, de valor iniciático sujeta al lema "Silencio, silencio, silencio".
Para el análisis de los símbolos, es necesario establecer un sistema que permita a los Hermanos comprender con claridad tal exposición. Creo que lo mejor es referirse a la formación profesional del Hermano Vilamajó y que tiene directa conexión con l'Ecole des Beaux Arts de París y de M. Joseph Carré, su egresado y aquí recordado Profesor. El, "hizo de la docencia la razón de su vida y a ella dedicó todos sus esfuerzos. La simiente que sembró cayó generalmente en tierra fértil, como lo fue sin dudas en el caso de Vilamajó". Con Monsieur Carré, aprendió los rudimentos de la composición a la usanza de la Academia: los famosos "axes" (ejes) debían comandar todo y el equilibrio en general era obtenido en base a la simetría: esta era el expediente seguro al que se recurría más frecuentemente."
Estableceré así, siguiendo el criterio anterior, un sistema de tres ejes, a saber: 1) un eje longitudinal que va desde la puerta principal hasta el Gran Templo; 2) un eje transversal que va desde la Secretaría del Interior hasta la Administración y, por último; 3) un eje vertical que va desde el centro de la cúpula hasta el centro de la Rotonda.

  • El Eje Transversal

Como hemos escrito, este eje permite describir el espacio que va desde la Secretaria del Interior hasta la Administración. Comprende los dos pasillos laterales, la circunferencia de la Rotonda y su centro, el de la particularidad acústica.
Decía Albert Pike, en una alocución para el día de San Juan (Heredom - Volumen 8) que un masón reflexivo verá en los emblemas y símbolos que adornan su logia, distintas referencias a la antigua fe del hombre. A su alrededor encuentra símbolos de los fenómenos celestes, los que a su vez son símbolos de elevadas verdades. El, en su iniciación, imita al sol al seguir su curso. El punto dentro del círculo representa la gran luminaria de los cielos. Las dos líneas paralelas que lo limitan son los trópicos de Cáncer y Capricornio que señalan el máximo desplazamiento del sol en su marcha anual hacia el norte y el sur.

Debe destacarse que la Astronomía y Navegación el símbolo asignado al Sol es un círculo con un punto en el centro.
Aibert Pike (1809-91) fue Soberano Gran Comendador de la jurisdicción sur de los EE.UU., 1er Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo Y Aceptado del Mundo, del que se cumple éste año el 200e aniversario. Redactó los nuevos rituales de los grados 4o al 32°, que son aún hoy los más usados en el mundo masónico escocesista.
Es el círculo símbolo de eternidad pues no tiene fin ni principio. En muchos de los templos masónicos se le representa por el Ouroboros o sea el dragón que sostiene en su boca el extremo de su cola. Es el antiguo símbolo de la eternidad, la naturaleza repetitiva del destino y de la auto perpetuación. Es usado en el estandarte del Soberano Gran Comendador y en el Gran Templo de la Gran Logia Unida de Inglaterra se encuentra a Occidente, arriba, sobre el Teorema de Pitágoras o Proposición N° 47 de Euclides, padres de la Geometría, entre dos columnas. Dice Colin Dyer (Symbolism in Craft Freemasonry - 1983) que el punto dentro del círculo se puede encontrar en tempranas referencias masónicas, pero es recién hacia fines del siglo XVIII se encuentra el símbolo completo. Las dos líneas paralelas representaban en tiempos anteriores a la unión de 1813, los dos grandes paralelos de la Masonería, los San Juanes, el Bautista y el Evangelista, patronos de los masones medievales, cuyas fiestas se celebran el 24 de junio y el 27 de diciembre, convenientemente separadas seis meses y coincidentes con los solsticios, fechas en las que realizamos las instalaciones de autoridades.
Dice un olvidado retejador de 1802 que el círculo está limitado en el Norte y en el Sur por dos líneas paralelas; se dice que la del Norte representa a San Juan el Bautista y que la del Sur representa a San Juan el Evangelista. Esa disposición la encontramos claramente en el conjunto de los corredores laterales y la Rotonda, que la limitan al norte y al sur destacándose que es en el solsticio austral (27 de diciembre) que realizamos la Posa de Gran Maestro.
Una vieja fuente masónica norteamericana informa que el centro representa al Gran Arquitecto; el círculo indica el circuito anual del Sol; las líneas paralelas marcan los solsticios que limitan ese circuito. El masón, se comporta con sujeción a esos límites o linderos. El masón, al sujetarse a esos linderos, no se extraviará en el camino del deber.
En suma, este par de opuestos limita el círculo completo de la existencia humana. Realizado con el compás, las tangentes a la vez que paralelas, deben trazarse a escuadra pues son ellas perpendiculares al diámetro que une ambos solsticios.
Recuerda Harry Carr (The Freemason at Work - 1992) que el Profeta Isaías usó el círculo para simbolizar al mundo, lo que ha seguido usándose en el mismo sentido; agrega  que si visualizamos al  punto en  el  centro como al masón tomado individualmente, estamos colocados en forma equidistante a la circunferencia lo que es una lección de igualdad.

En ritos simbólicos diversos, este símbolo corresponde al grado de maestro, lo que nos limita el tratamiento de ese capítulo, dado que el presente trabajo está escrito para ser leído en primer grado. Sin embargo, en el centro de la Rotonda se escueta perfectamente lo dicho en cualquier parte de ella, por más bajo que se diga; toda» las palabras allí concurren.
Otra cosa más: el diámetro de la Rotonda es de 9 mts., número caro para los maestros.

  • El Eje Longitudinal

Este eje recorre de este a oeste, desde la puerta principal del Palacio, hasta el trono del Gran Templo, coincidiendo con la marcha diaria del Sol, tal como lo percibimos, lo que es aparente, pues es producto de la rotación terrestre.
De no existir obstáculos visuales al otro lado de la calle, el Sol se vería salir -parados en el centro de la Rotonda - a través de la puerta principal los días de los equinoccios de otoño y primavera.
Este efecto creo que es más fortuito que buscado, ya que Bulevar Artigas está trazada precisamente de norte a sur y nuestro predio le es perpendicular. En todo caso, podemos decir que es una muy feliz circunstancia.
Luego de traspasar la puerta principal, accedemos a la Rotonda luego de pasar una doble cancel, cuya abertura es de la misma dimensión que las que dan paso a los corredores laterales y a la de la estufa-panel, que fuera en otro tiempo hogar a leña, a contra cara de la similar de Pasos Perdidos. De haber existido un pasaje en ese lugar, los movimientos internos de los Hermanos no serían tan discretos como lo son en la actualidad. Sin embargo, en vez de pared, lo que igual lograría el efecto de discreción, la estufa completa una figura que estructurada con el punto en el centro del círculo, permite percibir la representación de una cruz templaría. Esta consiste en cuatro brazos de forma triangular, también llamada pattée que como blasón define a las piezas cuyos extremos van ensanchándose.

Explica jim Tresner (Vested in Glory - 2000) que esta cruz le fue dada a la Orden Templaría por el Papa Eugenio III hacia 1146. El color de la cruz es rojo en reconocimiento del constante riesgo de martirio a que se exponían los Caballeros (pobres Caballeros de Cristo guardianes del Templo de Salomón). El simbolismo de esta cruz deriva de la forma de los cuatro brazos, de forma triangular similar a los signos de los elementos tierra, aire, agua y fuego, lo que se supone componen todo en el Universo.

Debe destacarse que al plegarse los brazos triangulares sobre si mismos, forman una pirámide de base cuadrada.
Las capillas templarías fueron generalmente circulares como es el caso de la de Tomar en Portugal, u octogonales como es el caso de la de Eunate, España, tal como nos muestra  Louis Charpentier (Les mystéres templiers -   1967).  No obstante no parece que la forma les sea original.
Poco antes del 800, o sea 300 años antes de la creación de la Orden del Temple, Carlomagno emprendió en Aix-la-Chapelle la construcción de una basílica octogonal con cúpula, imitando las iglesias del Imperio romano de Oriente, que era la primera construcción de ese estilo, al norte de los Alpes. Inspirada en la iglesia octogonal con cúpula de San Vitale, de Ravenna, asimila el estilo bizantino de ésta. Alrededor del octógono y por debajo de la cúpula, tiene una intrigante leyenda en latín que parcialmente dice: Desde que las piedras vivientes han sido reunidas en pacífica armonía / y que todos los números y medidas están de acuerdo / el trabajo del Señor que construyó esta sala brillará / ., como lo relata Norman Davies (Europe: a history - 1997). Debemos recordar que los Hermanos de Jurisdicción inglesa llaman piedras móviles a los masones, pues se integran al edificio que construimos a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.
El último símbolo que trataré sobre este eje nos es obvio; por el contrario, es bastante complejo. Por ello he de apoyarme en una publicación de Scottish Rite Research Society del Supremo Consejo de la Jurisdicción sur de USA, "Vested in Glory", por Jim Tresner, 2000.
Si visualizamos el conjunto principal del Palacio Masónico, o sea la Rotonda, Pasos Perdidos y el Gran Templo, encontramos que forman una cruz ansada o egipcia, en forma de cruz de San Antonio anillada, también llamada Ankh.
Este símbolo que puede verse con frecuencia en templos y tumbas del Antiguo Egipto, portado por dioses y diosas, significaba la vida, o con más precisión vida que emana de la deidad.
Albert Pike, al rescribir los rituales a mediados del siglo XIX, correspondientes a nuestro Rito, destaca en uno de los grados a la diosa Maat, armada de una pluma para pesar y así juzgar las almas. Maat significa verdad, pero la diosa es más que eso; también se interpreta como corrección esencial de las cosas, la armonía y el equilibrio universal y el recto comportamiento que lleva a ese equilibrio.

La Casa del Templo, sede del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en Washington D. C, es en su arquitectura un balance de elementos griegos y de elementos egipcios, o lo que es lo mismo, un balance entre racionalismo y misticismo.

  • El Eje Vertical

Este eje va desde el centro de la cúpula de la Rotonda, pasa por el punto acústico de la misma y termina al centro del Templo del Supremo Consejo.
La cúpula semi esférica, clara representación de la esfera celeste, está sostenida por treinta y tres ventanas, que dice la tradición oral tuvieron por objeto llevar los símbolos de cada grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado hecho que nunca se ha producido.
La circunferencia de cemento, encuadrada perfectamente en el cuadrado original del patio de columnas - tanto que solo se aprecia desde la Rotonda - tiene la superficie vertical dividida entre un espacio blanco y un alto friso de mármol negro.
El símbolo directo aparece claro y tiene el mismo significado que el piso del templo. Dice Albert Pike que el blanco es indicación de armonía, luz, justicia, pureza, mientras que el negro lo es de tristeza, pérdida. A diferencia del piso del templo donde las baldosas blancas y negras se reparten por igual la superficie, en el espacio que estamos considerando el blanco está encima del negro, lo que parece significar o augurar el triunfo de la luz sobre las tinieblas. Una vez más, por no existir relación descriptiva o informe de la época, no se sabe si el friso de mármol es contemporáneo o posterior a la construcción de la Rotonda; si fuese así, está muy bien logrado.
En este ejercicio de imaginación en el que estamos sumergidos, cabe por lo menos otra interpretación, veámosla.
El beaucéant se cree que fue el pendón de combate y el grito de reunión de los Caballeros Templarios medievales. Se dice que los dos colores - blanco y negro - y de acuerdo con "A reference book for Freemasons", denotaban que estos eran fieros con sus enemigos y confiables con sus amigos. La palabra y el pendón subsisten en la Orden masónica del Templo. Para la publicación escocista o escocesista de USA "Vested in Glory", beauseant es en nuestra liturgia reconciliación, combinación, describiendo al pendón con el negro arriba y el blanco abajo.
Refiriéndose a la constitución de la casa del Gran Maestre de la Orden del Temple, Luois Charpentier en "Les mystéres templiers" escribe que el bausséant, mitad negro y mitad blanco, lo acompañaba siendo en la batalla pivote de combate y en el campamento ondeaba sobre su tienda.

Es posible, dice, que este estandarte tuviese un significado esotérico. Hay alguna leyenda que indica que pudo haber sido compuesto de cuadrados negros y blancos. La ortografía de la palabra baussant es la que utiliza cada autor que ha sido citado.
Debajo de la Rotonda se encuentra en el templo del Supremo Consejo del Grado 33° del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República Oriental del Uruguay. De planta cuadrada, en su centro tiene el Ara que, proyectado verticalmente coincide con el punto acústico de aquella, lo que no creo que sea coincidencia.
En este tipo de trazados se corre ciertamente el riesgo de levantar demasiado la punta del velo que cubre nuestros misterios, así que me limitaré en este caso a transcribir casi íntegramente el ítem "Vault" (bóveda), incluido en la publicación "A reference book for Freemasons77 de Frederyck Smith, edición de Quatour Coronati Correspondence Circle, 1998.
Dice: ''La bóveda figura en varios grados y Ordenes masónicos, notablemente en el Arco Real. ... La leyenda familiar a los masones del Arco Real existe en forma escrita tan temprano como el siglo cuarto de nuestra era. El Ecclesiastical History de Philostorgius (nacido hacia el 364 DC), en una traducción (al Inglés) de 1855, registra que Juliano el Apóstata (Emperador romano, 331-63) ordenó la reconstrucción de la ciudad de jerusalen, en el curso de la cual se descubrió una cueva horadada en la piedra. Un trabajador fue bajado por medio de cuerdas, quien encontró al llegar al fondo que el agua estancada le alcanzaba a las rodillas. También descubrió que la cámara era un cuadrado perfecto, que tenía en su centro una columna sobre la que había un libro envuelto en fino lino. Cuando el trabajador fue izado a la superficie, todos se asombraron del estado de conservación del libro, que era inconsistente con las condiciones en que había sido encontrado. Las primeras palabras que vieron fueron: En el principio fue el Verbo. El libro contenía enteramente el Evangelio de San Juan."
Es apropiado recordar que nuestra reglamentación vigente, con referencia a la forma de vestir el Ara, recomienda abrir el Libro de la Ley Sagrada en dicho Evangelio.

  • Reflexiones y descargos finales

Los Hermanos es bueno repetirlo, tendrán en cuenta que el presente trazado es producto de la observación y el análisis personal, sin documentación que sustente el criterio original del o los autores.

No debe descartarse la posibilidad de que esta aparezca en el futuro y entonces sabremos cual fue el criterio de diseño. Sin embargo, lo que hoy analizamos está allí, fuere su logro buscado o fortuito. Seguramente hay otras claves simbólicas que no he percibido, u otras explicaciones que no he tenido en cuenta, por lo que les planteo el desafío de continuar investigando y, por sobre todo, participarlo. Estas son obras de colmena y no de águila.
Hemos hecho un ejercicio de Geometría Descriptiva, al estilo de que Gaspard Monge describió en una publicación de Hachette de 1811, y de L'Ecole des Beaux Arts, formadora del Hermano Vilamajó.
Escribió el Hermano Pedro Figari lo que sigue, que puede leerse en el tomo I de su obra "Arte, Estética, Ideal": "Cada cual piensa a su manera; no obstante, si se medita un momento, se ve que no hay obras de arte tan características como las que se realizan en el orden del conocimiento, que son las que rectifiquen y mejoran las formas primitivas de acción, adaptando mas racionalmente el hombre al mundo exterior y facilitando su evolución natural. La gran obra de arte es, pues, la civilización; obra en lo que no se sabe con certeza - en medio del desacuerdo general de las ideas - quien ha hecho algo, ni quien ha hecho más."
La Rotonda merece ese párrafo magnífico y el Hermano Julio Vilamajó también merece aquello de William Shakespeare en "Coriolano": "Usted ha hecho un buen trabajo, usted y sus hombres de mandil."

QUE ASÍ SEA.

Autor: Pedro Retamoso - Soberano Gran Comendador - Ex. Venerable Gran Maestro